¿Qúe fotoprotector usar para mi bebé?

Cuando calienta el sol lo que más nos apetece es salir a pasear, ir a la playa, a la piscina, pasar un rato sentados en una terraza y si tenemos pequeños o pequeñas con nosotros ¿qué pasa con su piel?

Es el momento de hablar de fotoprotectores.

En el mercado hay mucha variedad: con distintos tipos de pantalla (SPF 30, SPF 50+), distintos tipos de presentación (en crema, spray, aceite), y también, distintos tipos de filtro. Nos centraremos en estos últimos pues se trata del principio activo que tiene la acción de proteger frente a los rayos solares.

Los protectores solares los encontramos con varios tipos de filtro solar

  • De filtro físico o mineral

Recomendable para mayores de 6 meses y menores de 3 años.

Actúa como una pantalla e impide que pasen los rayos solares. Su efecto comienza desde el momento de la aplicación.

El inconveniente que tienen es que son más difíciles de extender y suelen dejar la piel blanca, aunque la cosmética ha mejorado y encontramos opciones más cómodas de usar.

Además, no son tan resistentes al agua, por lo que hay que volver a aplicarlos de forma más frecuente.

En cualquier caso, son los que se recomiendan para menores de 3 años, pieles sensibles y dermatitis atópica.

  • De filtro químico u orgánico

Para mayores de 3 años.

Son los más comunes y más usados.

Se absorben y actúan reaccionando químicamente con la energía de los rayos solares, minimizando su efecto.

Son fáciles de aplicar y de absorber, sin embargo, han de pasar 20 minutos para que empiecen a actuar.

También encontramos filtros mixtos, que son la mezcla de ambos y filtros biológicos, que aún se encuentran en estudio para comprobar su efectividad.

Cómo reconocer los distintos tipos de filtro de los protectores solares

La composición de los filtros solares físicos es de óxido de zinc, talco, mica, óxido de hierro y óxido de titanio que reflejan la radicación, evitando que penetre en la dermis.

Como su propio nombre indica, los filtros químicos están elaborados con componentes químicos. Estos están compuestos por carbono, oxígeno e hidrógeno y actúan absorbiendo la radiación y  convirtiendo la energía que procedente de ella en calor. Esto da garantía a la hora de proteger la piel, ya que ofrece un gran rango de fotoprotección frente a las radiaciones UVB y UVA.

Por último los filtros biológicos, están compuestos de sustancias antioxidantes que evitan la formación de radicales libres.

Ya que tenemos claro los tipos de filtro según la edad y las características del menor, os damos unas últimas recomendaciones, de cara al sol y al verano, a tener en cuenta:

Los menores de 6 meses no pueden usar fotoprotectores ya que su piel es muy sensible y podría traspasarla, y no se les debe exponer al sol de forma prolongada. Por ello, es mejor cubrir su piel con gorritos y usar sombrilla o capota para darles sombra.

El fotoprotector debe ser de Alta protección +50, que proteja de rayos UVB y UVA y preferiblemente, que ponga pediátrico, ya que da garantía de haber sido testado para niños.

Mejor sin parabenos ni perfumes.

Aplicarlo cada 2 horas, y sobre todo, después del baño.

Si el protector solar ha sido abierto, deberás renovarlo según la duración marcada por el fabricante, ya que va perdiendo su efecto.

Además del uso de fotoprotector es importante cubrir al pequeño con un gorrito y ponerlo a la sombra.

Asegurarse que bebe agua frecuentemente.

No exponerlo a las horas intensas de sol, que son entre las 11 y las 18h.

Esperamos que esta información os haya sido útil y os sirva para cuidar la piel de vuestro bebé, niño o niña, y pasar un verano seguro.

Pero lo más importante, gracias a que los días son más largos podemos pasar más tiempo juntos, así que no os olvidéis de disfrutar del momento.

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